Agua potable y saneamiento para prevenir la desnutrición crónica

Por: Grizel Caravantes

Uno de los objetivos de la Estrategia Nacional para la Prevención de la Desnutrición Crónica, es ampliar la cobertura y mejorar la calidad del agua y el saneamiento ambiental.

Elisa Colom, encargada de la sub comisión de agua y saneamiento de la estrategia expresó: “Cuando no se tiene acceso al agua apta para el consumo humano se produce diarrea, en un niño son aproximadamente 5 episodios de esta enfermedad al año, lo que significa 3 o 4 días por episodio, los pocos nutrientes que los niños obtienen se pierden a través de las constantes deposiciones, por ello la importancia del agua segura en la nutrición” expresó.

Según Colom, para lograr mejorar la calidad del agua, garantizar el acceso y tener un adecuado saneamiento se deben asegurar los procesos de sensibilización para propiciar que las municipalidades inviertan al menos el 30% de su presupuesto en proyectos de agua, saneamiento y educación sanitaria, así como crear un fondo de incentivos para premiar los municipios que alcancen los resultados planificados.

Estadísticas del Instituto Nacional de Fomento Municipal –INFOM- muestran que el 15% de las municipalidades potabilizan el agua y el 5% hacen tratamiento de aguas residuales.

La Agenda Guatemalteca del Agua 2013, reveló que Guatemala cuenta con 97,120 millones de metros cúbicos de agua, de los que solo se aprovecha el 10% de la misma. Del 90% de fuentes superficiales de agua una gran cantidad están contaminadas por falta de saneamiento, cerca de 3 millones de guatemaltecos carecen de servicios mejorados de agua y casi 6 millones no cuentan con servicio de saneamiento.

La Organización Mundial de la Salud -OMS- estima que 88% de enfermedades diarreicas son provocadas por el consumo de agua insalubre, falta de saneamiento e higiene. Éstas a su vez producen deshidratación y en caso de no recibir atención médica adecuada y oportuna ocasiona la muerte.

El abastecimiento de agua apta para consumo humano reduce un 6% este tipo de enfermedades, por lo que es indispensable llevar a cabo acciones conjuntas para garantizar que la población guatemalteca, sin importar su lugar de residencia, cuente con agua segura para el consumo y servicios de saneamiento, para evitar enfermedades.

Uno de los retos que se tienen en este tema es que no hay designada ninguna entidad que acompañe a los municipios en el proceso para ejecutar la obra que se requiere, de dar asistencia técnica, administrativa y financiera para que ese trabajo se lleve a cabo efectivamente, estima Colom.

La revista The Lancet publicó en 2008 la investigación “Desnutrición en niños, enteropatía tropical, saneamiento y lavado de manos”, en la cual se estima que las intervenciones en saneamiento e higiene implementadas con un 99% de cobertura, pueden reducir la incidencia de diarrea en un 30%, lo que resultaría en una reducción de la prevalencia de retardo en el crecimiento de 2.4%.

Es claro el rol que desempeña el agua para una buena nutrición, por lo que es vital que la población se involucre en el uso adecuado y cuidado de la misma, así como concientizarse sobre la importancia que ésta tiene en la época de lluvia para la prevención de enfermedades.

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